Título: Los cuerpos de la habitación roja
Autor: Íñigo Aguas
Páginas: 352
Año de publicación: 2020
Géneros: Erótica, romance
Antes de empezar, quiero aclarar que no tengo nada en contra del autor ni nada parecido, yo sólo voy a hablar del libro. Lo digo porque a mí no me ha gustado para nada esta novela y la voy a criticar como se merece argumentándolo todo, pero no estoy atacando al autor, ni mucho menos.
También quiero decir que intentaré hablar sin soltar spoilers, pero como en algunos casos será inevitable he decidido que, para quien no quiera saber nada, los podré de color rojo para que os saltéis esos párrafos si queréis, pero ya os digo que no recomiendo para nada este libro.
Pero antes de empezar, hablemos muy brevemente de su autor:
Ínigo Aguas
(1997 - actualidad)
Es un chico universitario que actualmente está cursando cuarto de Publicidad y Relaciones Públicas en Madrid, además de ser un amante de la escritura. En 2019 publicó un poemario titulado Lo prometido es duda (que, por cierto, aparece en el libro), pero Los cuerpos de la habitación roja es su primera novela la cual es la primera parte de la bilogía Los cuerpos.
Ahora sí, procedamos a analizar la obra.
Primero, la cosas como son: este libro se anunció como la primera novela juvenil española de erótica gay y eso es TOTALMENTE FALSO. Ha raíz de esto surgió una pequeña polémica en la que autores y editoriales españolas se quejaron, pues ellos ya habían publicado libros de esas características. Y relacionado con la publicidad engañosa, me gustaría analizar la contraportada:
Me llamo Eric
y tengo tres normas:
En ningún momento de la novela nombra ningún tipo de norma.
Nadie puede descubrir
mi secreto.
Esto en parte es cierto porque no quiere bajo ningún concepto que nadie sepa que es gay, pero en parte es falso porque en poco más de 50 páginas ya lo sabe toda la universidad, pero como son rumores esto se lo paso.
Solo puedo hacer el amor
dentro de la habitación roja.
Mentira. Muchas veces lo hacen fuera, incluso la primera vez que hay penetración lo hacen en el capó del coche de Alex.
Y la más importante:
no voy a enamorarme de él.
Otra mentira, porque Eric está enchochadísimo de la mierda esa desde el principio del libro.
No sé si el autor se encargó de la contraportada o sólo dio su aprobación... pero me gusta pensar que fue otro quien la hizo e Íñigo no supo nada hasta la publicación, porque esto es un tremendo clickbait.
Como esta descripción no expresa bien el argumento del libro, lo haré yo. ¿Preparados? Ahí va: After pero en gay. Literalmente ese es el verdadero argumento del libro, pero voy a desarrollarlo un poco más para que no haya confusiones: Eric es un universitario gay que está en el armario y que está enamorado del capullo buenorro de la facultad, Alex, el cual es muy heterosexual hasta que, un día, le invita a salir pero resulta que todo era un broma para dejarlo en ridículo. Pero entonces resulta que en realidad Alex no es tan heterosexual y se empeña en que follará con Eric aunque ello implique hacer cosas ilegales.
¿Veis? No mentía: After pero en gay.
Este libro es todo lo que se ha estado criticando a las novelas de romance juvenil, sólo que esta vez el protagonista es un chico y tiene polla.
Para que veáis a qué me refiero comenzaré hablando de los personajes, y como me conviene no acumular odio hablaré primero de Hardin… cof, cof, quiero decir... Alex: él es típico malote, masculino, buenorro (tranquilo que eso te lo resaltarán en cada puta página del libro), con un pasado oscuro y problemas familiares que usará como excusa para humillarte y agredirte. Ah, y la tiene grande. Que sí, que la tiene grande. Creo que no se me ha entendido bien: TIENE LA POLLA ENORME. Perdón si soy pesado, pero es que el autor te lo remarca en todo maldito momento.
Alex nunca se pondría esos calzoncillos. Aunque con la monstruosidad que guarda entre las piernas, la imagen de esos dibujos sería de todo menos infantil.
Hunde la mano dentro de los Calvin Klein y saca lo que guardaba par mí.
Y... hostia.
Es demasiado. Demasiado para cualquier persona.
Esto es patético.
Alex es el estereotipo tóxico del gilipollas que te tratará mal siempre que puede pero se lo perdonas todo porque está muy bueno, es el mejor en la cama y su pasado oscuro lo justifica. Ah, y tiene mucho dinero.
—¿Tienes dos pisos?
—Teóricamente yo solo tengo uno. El otro es de mi padre.
—Joder, además está en medio de la Gran Vía.
—Sí, se podría decir que la zona está bien.
—¿Solo bien? ¡¿Sabes lo que cuesta un piso aquí?! Qué tontería, ¡claro que lo sabes!
—Me hago una idea.
¿Christian Grey? ¿Eres tú?
En uno escena casi ahoga a Eric, en otra le mira el móvil,... y para muestra un botón. Os dejo una página del libro tal cual, una página que, personalmente me dio asco. Os juro que es real, podéis coger el libro mirarlo por vosotros mismos, es la página 210.
—¿Tienes dos pisos?
—Teóricamente yo solo tengo uno. El otro es de mi padre.
—Joder, además está en medio de la Gran Vía.
—Sí, se podría decir que la zona está bien.
—¿Solo bien? ¡¿Sabes lo que cuesta un piso aquí?! Qué tontería, ¡claro que lo sabes!
—Me hago una idea.
¿Christian Grey? ¿Eres tú?
En uno escena casi ahoga a Eric, en otra le mira el móvil,... y para muestra un botón. Os dejo una página del libro tal cual, una página que, personalmente me dio asco. Os juro que es real, podéis coger el libro mirarlo por vosotros mismos, es la página 210.
Y ¿sabéis cómo lo soluciona esto? Eric lo calma y le hace prometer que no lo volverá a hacer (que, por cierto, Alex ni si quiera se lo acaba prometiendo).
Seamos claros porque yo no aguanto más: ¡Alex es un cabrón agresivo que trata a los demás como mierdas porque tiene miedo a perder su frágil masculinidad cuando en realidad el mayor trozo de mierda es ÉL!
Un mensaje desde aquí: no tenéis que aguantar nada de nadie y menos de vuestra pareja. Alex lo que necesita es un psicólogo (o directamente la cárcel después de ese horrible final), no un amor.
Pero sin duda lo que más me dejó en shock fueron los últimos capítulo. Ahora sí hay un spoiler, y es que me dio tanto asco que tuve que dejar de leer el libro por un rato. En cierto momento de la trama Eric se emborracha y sus amigos le piden a Alex que lo lleve de vuelta con sus padres, pero Alex, como el posesivo y el cabrón que es, se lo lleva a su casa. Sí, a eso se le llama secuestro, pero no acaba ahí, sino que al final de la novela, cuando la pareja discute fuertemente, Eric no quiere saber nada de Alex. Le ha rechazado quinientas veces, le ha tirado agua desde la ventana,... pero aun así el tío se presenta en la puerta de su casa y Eric lo vuelve a rechazar, y justo cuando va a abrir la puerta se desmaya. ¿Adivináis por qué?
En serio, qué asco me dio esto. Juro que yo ya me imaginaba a Alex con las típicas ojeras y sonrisa de psicópata. ¿En qué momento se convirtió esto en "Killing Stalking"?
Pero ahora pensaréis: "Bueno, después de eso Eric estará muy asustado, ya nunca más lo podrá ver con los mismos ojos y lo denunciará nada más salir de ahí". JAJAJAJAJAJA. Qué va, eso sería lo lógico. Lo que pasa es que Alex le dice a Eric que no lo ha secuestrado y que puede marcharse si quiere. Eric se propone a ello pero Alex le agarra y empieza a manipularlo con frases y posiciones eróticas hasta que follan. Y ya está. En realidad, casi todas las peleas las arreglan follando.
Otro consejo: si para reconciliaros y aguantaros tenéis que usar el sexo, la relación está destinada al fracaso. Una relación que se sustenta en el sexo y en "es que está muy bueno" nunca podrá funcionar.
Voy a dejar otros maravillosos momentos de Alex para finalizar:
—¿Para qué quieres que te la envíe?
—Para ir a buscarte.
—¿Y por qué quieres hacer eso?
—Pareces tonto, Eric. ¿Por qué va a ser? Porque necesito asegurarme de que vuelvas bien a casa.
(…) En ese momento el miedo me pilla respirando y aprovecha para meterse dentro de mí.
Todo está demasiado oscuro.
—Está bien, acabo de enviártela.
Este es un truco que suelen utilizar muchos maltratadores. Te manipulan para meterte miedo y hacerte creer que los necesitas y que sólo estás seguro con ellos.
La velocidad mantiene pegada mi espalda al asiento delantero, sin dejar que me incorpore. Busco el cinturón y trato de ponérmelo, pero un volantazo repentino nos hace girar a la derecha y lo suelto sin querer.
—Yo que tú me lo pondría —me aconseja con una sonrisa canalla.
—¡¡No vayas tan rápido!!
Definitivamente nos vamos a matar.
Wow, cuánto respeta Alex a Eric. Se nota que se preocupa por él (nótese la ironía).
—Ahora, túmbate.
—¿Qué?
—Justo ahí, sobre el capó.
—¿Estás loco?
(…)
—Estoy cachondo. Túmbate, Eric. No me cortes el rollo.
Respetando a los demás desde tiempos inmemoriales.
—Vas muy rápido. No funciona así.
Me molesta, es desagradable.
—Aguanta.
—Alex, en serio. Me vas a hacer daño de verdad.
—Aguanta —repite.
—¡No! Sácala.
—Solo te he metido la puntita.
—Sácala ya.
Alex se separa de mí.
—Tío, no me jodas. Eres un exagerado. Las tías me aguantan mejor que tú.
Que alguien le dé una hostia ya, por favor.
Y os podría poner miles de momentos más en donde Alex demuestra ser una mierda (con respeto a las mierdas), pero es que si no os pongo todo el libro.
Y sé lo que me vais a decir: "Es que no todos los personajes pueden ser maravillosos y ni perfectos, hay gente mala en el mundo". ¡Obviamente!
En ningún momento he dicho que esté mal que se muestren personajes malos o actitudes reprochables en las historias. Joder, si el otro día estuve repasando algunos de mis personajes favoritos y por lo visto me encantan los que son frívolos, ególatras, malvados y, ante todo, sádicos. Si hasta uno de mis personajes favoritos es Monokuma de la franquicia de "Danganronpa"; un oso de peluche cuya afición es encerrar a adolescentes para que se maten entre ellos para luego imponerles las muertes más absurdamente horribles. Entonces ¿de qué me estoy quejando aquí? Lo que yo estoy criticando es que romantizan una relación tóxica, que hacen ver como algo normal y perdonable el maltrato (incluso yo diría psicopatía) de Alex.
Comparémoslo con otro que también es una mierda como persona pero que como personaje es genial: Brendan, de la serie "Mrs. Fletcher" (alerta spoilers).
Brendan era otro cabrón que en el instituto se divertía haciéndole bullying a gente más débil que él y que trataba a la mujeres como simples objetos para satisfacerse sin pensar nunca en ellas, pero todo esto cambia cuando llega a la universidad, donde nadie lo conoce y toda la gente con la que se relaciona muestra ser más maduro que él. Es entonces cuando descubrimos que las acciones del personaje tienen lógica. Brendan se siente vacío y solo desde que sus padres se divorciaron. No sabe conectar con su madre y desde que su padre está con otra y tiene otro hijo apenas le hace caso, por lo que busca llenar ese vacío sintiéndose superior respecto a otros sin pensar en los demás. Pero la serie no usa eso para perdonar al personaje, sino que acaba quedándose sin nadie al rededor y aprendiendo, como bien dice él mismo, que es una mierda de persona, por lo que vuelve a casa de su madre para estar con alguien que le dé cariño, pero al llegar descubre que su madre estaba haciendo un trío y uno de los integrantes era el chico al que hacía bullying en el colegio (sin comentarios), pero Brendan no se enfada, sino que se lo queda mirando con desolación, porque sabe que se lo merece. Como podemos ver, Brendan es una persona detestable al que la serie nos deja comprender, pero no nos justifica sus actos y todo se acaba desarrollando de una forma lógica. Esa es la diferencia entre un buen personaje (Brendan) y un cagada (Alex).
En definitiva, Alex es un estereotipo con patas, un personaje tóxico y totalmente plano que debería ir a la cárcel y que seguramente, a menos que el autor le dé una vuelta al personaje en el siguiente libro, acabe matando a Eric si el libro decide ser mínimamente coherente con la realidad. Al fin y al cabo ya le ha pegado, secuestrado y casi lo ahoga en una ocasión, por lo que sólo le queda asesinarle.
Sigamos hablando de los personajes con el protagonistas, Eric.
Básicamente es Tessa pero en chico y con pene, como he dicho. Es virgen, tímido, pasivo, no tan masculino como su maltratador... otra cagada. Pero debo de ser justo: Eric está mal, pero no está tan mal. Sí que es un estereotipo, como he dicho, pero tiene algunos puntos interesantes. La evolución de su relación con su hermana es muy interesante, me gustó mucho la humanidad que mostró cuando descubrió el secreto de su madre, al igual que su desolación al ver que Alex le había engañado con su mejor amiga... Evidentemente eso no salva al personaje, pero sí le da algunos toques que no lo hacen tan aburrido. El resto del personaje se podría resumir en: "Qué bueno está Alex. Qué grande la tiene. Es un cabrón. Pero está muy bueno. Joder, qué bien folla. No, sigue siendo un cabrón. Oh, madre mía, qué bien lo hace" y poco más.
Por último sólo me gustaría destacar lo innecesarias y forzadas que son algunas frases, y es que, cuando no está sufriendo por cualquier cosa, está pensando en sexo, cosa que le quita realismo al personaje. Sí, por supuesto que las personas alosexuales pensamos en sexo pero...
Es viernes y la hinchazón de la mandíbula ha desaparecido. (adivinad quién le causó eso) Aunque la marca sigue ahí, como una herida que no se decide curar. (…) Y lo mejor es que no me duele si no la toco.
(…)
Menos mal que no tengo novio, por lo de abrir la boca demasiado.
…¿hacen falta cosas así?
No tengo mucho más que añadir: Eric es otro estereotipo tóxico y aburrido con algunos toques que lo hacen interesante en ocasiones.
Si pasamos a los secundarios, los amigos de Eric.... Melissa es un personaje que tiene algunos momentos de interacción con el prota pero no sirve para nada más, Bruno es el recurso cómico porque está gordo y Gala es un personaje etéreo peeeero que protagoniza uno de los pocos momentos buenos del libro. Sí, es muy cliché (la chica que se enamora de su mejor amigo que resulta ser gay) y predecible, pero me pareció uno de los momentos más humanos y bien creados de toda la novela.
La hermana de Eric me gusta, su madre también es interesante, pero su padre.... es el típico homófobo, y se siente tan cromañón que aburre, pero este punto se lo paso, al igual que la trama de que Eric tenga miedo a salir del armario. Es algo que a mí ya me aburre pero admito que alguien que esté en la misma situación que Eric puede verlo y sentirse identificado, por lo que esa parte bien. Lástima que luego dulcifiquen una relación de maltrato. Pero siguiendo con el padre, apenas interactúa con los personajes y no sabemos mucho de él, por lo que se convierte en otro personaje etéreo.
Dicho esto entremos en los temas que me gustaría hablar del libro. Primero, su gordofobia. No estoy diciendo que el autor lo haya hecho a posta ni nada, sino que creo que tenemos tantos prejuicios interiorizados que los acabamos plasmando sin querer en las obras. Bruno es el payaso del grupo de amigos de Eric, y ¿por qué? Porque está gordo. Es muy típico usar este recurso, el cual también está envuelto en clichés gordofóbicos, pues siempre Bruno demostrará una insaciable sed por la ingesta masiva de comida.
Miro el sándwich mixto con huevo.
—Si no te lo comes te lo voy a robar. —Oigo decir a Bruno—. Eso sí, dámelo ya, que frío no me gusta tanto.
—Deja que se coma su comida, buitre —lo regaña Gala.
Deberíamos irnos quitando estos prejuicios y dejar de reflejar esos estereotipos.
Y relacionado con esto, nos encontramos con la transfobia. Desgraciadamente a día de hoy, e incluso por parte del colectivo LGBT, la transexualidad sigue estando muy invisibilizada, y este libro es una prueba, pues se pasan toda la historia dando por sentado que todos los chicos tienen pene y todas las chicas tienen vagina (he tenido un déjà vu), y que si eres gay te gustan los rabos. PUES NO. También hay chicos con vagina, chicas con pene y personas que no son ni chico ni chica que tienen o pene o vagina. No digo que el autor sea transfóbico, pero, al igual que antes, se plasman los dejes retrógrados de nuestra sociedad.
En fin, que en estos temas cojea mucho el libro y debería hacerse mirar.
Lo siguiente de lo que quiero hablar es del sexo, una de las cosas más importantes ya que se trata de una novela erótica. Yo la compré porque una de las cosas que más ganas tenía de ver era cómo haría las escenas sexuales el autor, ya que la mayoría de libros eróticos (ya sean homosexuales o no), están escritos por mujeres cisgénero, y muchas de estas a la hora de escribir una escena sexual entre dos hombres cisgénero los encajan en unos estereotipos muy homófobos, por lo que cuando supe que el autor era un hombre gay y cisgénero me animé. Pensé: "hará unas escenas realista, se saldrá de los estereotipos de activo y pasivo...". Sin embargo cuando fui leyendo vi que no, y en esa parte me decepcionó un montón.
No suelo consumir literatura erótica y tampoco soy ningún experto en el sexo, pero sé que hay cosas que no están bien.
Alex es muy bruto con Eric y siempre piensa en su propia satisfacción.
Estoy pensándomelo, pero parece que Alex ya no aguanta más. Sus manos impacientes tiran de mi pantalán y me deja con medio culo fuera.
—¿Crees que puedo metértela de un empujón?
Estoy tan cachondo que quiero gritar un sí rotundo, pero mi cabeza dice que eso no puede salir bien.
—Alex, ten cuidado... no... ¡Aaaaah!
(…)
—Cállate y disfruta.
¿Esto contaría como violación?
Ah, y otra cosa: LOS CONDONES NUNCA SE ABREN CON LA BOCA, QUE SE ROMPEN.
Muerda el paquetito de plástico y se pone el condón, aplicando más saliva.
Pero sin duda lo que más me decepcionó fueron los roles de género. Eric es muy sumiso y se sonroja ante Alex y, casualmente (nótese la ironía), sólo se la meten. Y Alex es muy dominante, muy masculino... y sólo le gusta meterla porque sino su frágil masculinidad se ve dañada por el placer anal. No sé si este subnormal pensará que por no dejar que se la metan es menos maricón.
Por favor, pido desde aquí que se muestre un sexo gay más realista y versátil. Que sí, que habrá gente que seguro le gustará sólo una posición, pero estoy 100% seguro que si no se le diera tanto bombo a eso la grandísima mayoría haría de todo. Y sí, también se necesita mostrar sexo heterosexual en donde a los chicos se les penetre. Salgámosno ya de esos renglones que sólo impiden probar cosas nuevas.
Eso es todo lo que pienso respecto al sexo que se muestra en el libro. Como he dicho antes, no soy un consumidor constante de este género, a penas he leído nada, por lo que no daré mi opinión sobre si están bien descritas o no las escenas sexuales. Simplemente puedo decir que... son entretenidas.
Pasando a hablar de la escritura, está bien. Es simple y directa. Aunque sí debo decir que hay algunas fallas, como puntos y a partes que en realidad son puntos y seguidos, algún que otro diálogo en donde habla el mismo personaje pero que aun así están separados y... unas descripciones un tanto extrañas.
Aprieto las manos en los puños.
Y otras frases que, yo lo siento mucho, pero me hacían muchas gracia.
¿Se puede hacer el amor utilizando únicamente la boca como punto erógeno? Porque ahora siento que este hombre me está follando.
En serio que todavía lo leo y me río. No lo digo como insulto ni nada, es en serio que me da risa.
Aunque otra cosa que también me daba risa pero de lo patético era cuando Alex llamaba "pequeño" a Eric. Cada quien con sus gustos, no me meto, pero decirle "pequeño" y encima con esa actitud tan dominante hacían ver tan sumamente cliché a Alex que hasta me parecía una parodia.
La única frase del libro que podría describir como "bella" y con la única que me quedo es la siguiente:
Supongo que la fragilidad del amor es demasiado peligrosa, porque se puede romper fácilmente. Y hasta un tonto sabe que solo corta el corazón que está roto.
Lo dicho, en general su estilo no está mal y el libro es muy ligero de leer.
Pero ya que he nombrado lo de las frases me gustaría puntualizar una cosa que se me pasó antes, y es lo endiosado que está el sexo dentro de la historia, porque una cosa es que sea una novela erótica y otra cosa es esto:
—Eric, no puedes decir que es tu novia si ni siquiera habéis tenido sexo. (…) El sexo es como la bola de fresa, le da sabor a todo.
Primero, existen las personas asexuales. Segundo, no, el sexo no es el certificado de pareja, cada uno debe tomarse el tiempo que necesite.
—Entonces, ¿hiciste algo más con ella?
—Eh..., no. En realidad, soy virgen.
—¿Virgen? ¡No me jodas!
—No es tan raro
—Estoy seguro de que eres la única persona virgen en toda la universidad.
No, por aquí ya sí que no paso. En serio, dejemos de enviar el mensaje de mierda de: pierde tu virginidad cuanto antes y, sino, escóndelo. Paremos ya, porque esto se ve mucho, en especial en historias juveniles, lo cual es peor. Chavales jóvenes que me estéis leyendo (jaja, como si yo no fuese también un adolescente), está bien si queréis esperar a tener relaciones, como si no os apetece tenerlas nunca, está genial, y no tengáis vergüenza de decir que sois vírgenes si los sois (que esto también es una construcción social, pero bueno...), nadie es más ni menos por hacerlo o no, lo importante es que lo disfrutéis y estéis seguros de quererlo. Vuestra sexualidad es vuestra y de nadie más.
Ah, y también odiaba cuando Eric describía a Alex como "perfecto". ¿Qué es ser perfecto? Ah, ya. Ser alto, masculino, tener abdominales y estar delgado. Súperreal y nada gordofóbico (nótese la ironía de nuevo).
Y por último hablaré del final.
He de decir que cada vez me iba interesando menos el libro y los intentos de crear momentos cuquis entre los protagonistas me daban asco, por lo que mi estado era más o menos este:
Excepto cuando sucedió el secuestro, ya que, como mencioné antes, tuve hasta que dejar de leer.
Pero tengo que admitir que el plot twist de la última página de que Eric y Alex pudiesen llegar a ser hermanos me parece que está muy bien creado e incluso me dejó con ganas de saber más. Pero odié que los protas acaben juntos y comiendo perdices.
En resumen, ¿es un libro malo? Sí. ¿Es tóxico? Sí. ¿Lo recomiendo? Para nada.
Repito, esta reseña no va contra el autor. Todos los insultos que he dicho han ido contra los personajes o contra el libro, pero no para el autor. He visto algunas entrevistas suyas y veo que realmente quería aportar algo a la comunidad LGBT, pero creo que tenemos tanto interiorizado que muchas veces es inevitable que acabemos plasmando lo que hemos mamado desde pequeños.
Recuerdo que Íñigo Aguas, en una entrevista, dijo que la relación era tóxica porque ambos tenían una relación a escondidas y no podían decírselo a nadie o algo así. No, la relación no es tóxica por eso. Eso hubiese sido algo muy interesante de explorar: dos chicos que mantienen su relación oculta porque tienen miedo del qué dirán pero que ambos se apoyan el uno al otro y se dan fuerzas para mejorarse día a día hasta que tengan la valentía suficiente para decirlo. Eso hubiese sido hermoso y hubiera dotado de mucha complejidad a la relación, pero la pareja es tóxica porque hay abuso, dependencia emocional, agresiones físicas, manipulación e incluso un puto secuestro.
Por suerte, he visto que el libro ha recibido bastantes críticas negativas. Sí, también he vista muchas positivas, sobre todo en Instagram, pero lo que viene siendo en Goodreads y YouTube hay muchas hablando del libro como lo que es, y eso me tranquiliza.
Espero que el autor también mire las reseñas negativas y aprenda lo que ha hecho mal para hacerlo bien en otra ocasión. Sí, la relación es tóxica, los personajes principales y algunos secundarios están mal hechos, la trama es predecible y aburrida, y hay tantos prejuicios visibles que asusta. Pero también veo que hay algunas subtramas muy interesantes, algunos personajes con potencial y la narración no es mala. Así que espero que se tome las críticas lo mejor posible y que en sus siguientes novelas mejore.
¿Me compraré la segunda parte? Mi instinto me dice que no, pero en mi interior tengo unos gramos de esperanza de que vaya a mejor... así que no sé.
Me gustaría finalizar esta reseña con una frase que dice la maravillosa Pamela Palenciano en su monólogo "No solo duelen los golpes" que os recomiendo hasta el infinito porque es oro (y que os dejo aquí). La frase en cuestión es: "no es normal tenerle miedo a la persona a la que amas".
Ya está, hasta aquí el artículo de hoy.
Si queréis dar vuestra opinión, sois libres de darla, pero con respeto, por favor.
Ah, y me gustaría que me recomendaseis algún libro o serie con una historias de amor tierna y sana, porque después de terminar este libro estoy un poco entristecido por la cantidad de relaciones tóxicas que hay en la ficción.
Hasta la próxima.





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